Vídeo del reportaje sobre Zubirik Zubi publicado el 1 de mayo 2016 en El Correo
Porque juntas podemos más.
Esta actividad está dirigida a mujeres que deseen compartir un rato y un paseo con otras mujeres.
¿dónde puedo conocer a otras mujeres?Ahora que me he separado, ahora que mis hij@s han crecido, ahora que quiero recuperar espacios perdidos, ahora que..…., me encuentro que no conozco a nadie para salir un rato, ni sé a dónde acudir para hacer alguna amiga, me gustaría conocer a otras mujeres y compartir con ellas espacios y tiempos.
Este es el segundo año que caminamos juntas, los jueves por la tarde, tendiendo puentes entre nosotras y como está resultando una experiencia rica, amena y hasta divertida, te invitamos a sumarte. ¡Anímate, serás muy bien recibida!
Con esta iniciativa proponemos una actividad al aire libre y en tiempo libre, que pretende ser ella misma un escenario para el bienestar y el encuentro, un tiempo para nosotras, para recargar las pilas mientras charlamos y, quien sabe, hasta para hacer amigas. Si quieres más información puedes contactar con nosotras telefónicamente en el 944759472 y marcando extensión 1 o en el 656 793 760 , o a través de la dirección de correo electrónico servimujer@telefonica.net
Todas las personas queremos llegar a viejas sin envejecer, aunque con los años suelen llegar los primeros achaques, y antes o después la necesidad de ayuda para un número creciente de actividades. Todas podemos acabar necesitando ayuda hasta para lavarnos, controlar las necesidades o utilizar el servicio. En estos casos suele ser la familia la que se encarga del cuidado y casi siempre lo asume una mujer sin que medie ningún acuerdo explícito previo, por lo que los cuidados siguen estando en manos de la comunidad y no del sistema formal de salud.
El impacto sobre la salud de las personas cuidadoras es muy grande. Su vida puede llegar a girar en torno a un ser querido cada vez más dependiente, se sienten atrapadas y con sentimiento de culpa, van perdiendo las amistades, apenas salen con sus parejas y necesitan descansar. Los recursos económicos son clave para satisfacer muchas de las necesidades de las personas dependientes y de sus cuidadoras; permiten contratar ayuda, conciliar los cuidados con la vida laboral y social, reducir la conflictividad familiar y atenuar la desigualdad entre hombres y mujeres. Pero la mayoría de las personas que precisan cuidados no aportan ayuda económica, y si la prestan no suele cubrir lo que se gasta en sus cuidados. Para colmo, los recortes de ayuda a la dependencia de los últimos años han sobrecargado a las familias en general y a las mujeres en particular. Dada la influencia del género en la distribución de las actividades públicas y privadas, productivas y reproductivas, el hombre sigue muy vinculado al ámbito productivo y sigue muy extendida la idea de que las mujeres son las proveedoras naturales del cuidado. La idea misma de la discapacidad está condicionada por el género.
Vemos a muchos hombres mayores que enviudan y son incapaces de hacer las tareas domésticas que hacían sus esposas; aunque no tienen ninguna discapacidad física es evidente que tienen una discapacidad de origen social que se puede atender con cursos de formación para que aprendan a cuidar o cuidarse. La mayoría de los varones están acostumbrados a que primero los cuidara su madre y más tarde su pareja, dedicándoles tiempo, cariño, respeto y apoyo. No necesitaron aprender a cuidarse ni a cuidar de otras personas, lo que ayuda a explicar que solo un 15% de quienes consideramos responsables del cuidado de una persona mayor dependiente sean hombres.
Los hombres se ven menos presionados que las mujeres para asumir esta responsabilidad, sobre todo menos que las hijas solteras y las viudas, que son las quienes más sufren el mandato del «deber de…». De hecho, aunque la mayoría de las y los cuidadores de mayores creen que hombres y mujeres pueden cuidar por igual, si les preguntamos quién prefieren que les cuide en su vejez son cinco veces más quienes prefieren que lo haga una hija a que sea un hijo. La evolución que hemos vivido en los modelos de familia y en el rol social de las mujeres no se ha visto correspondida con un incremento equivalente de la implicación de los hombres en lo doméstico, agudizando la crisis del sistema informal de cuidados y las desigualdades entre los sexos. Aun así el número de cuidadores aumenta lentamente, sobre todo entre quienes tienen una red familiar reducida, los casados, los parados, los pensionistas y los jubilados. Aunque sigue habiendo diferencias, hay cosas que ellos no saben hacer y acostumbran a recibir más apoyo de otras mujeres de la familia; también suelen delegar, más que ellas, algunos cuidados personales como el lavado o el cambiado de pañal.
Lo principal es la experiencia personal de cuidar y ser cuidado, pero esta actividad humana, tan importante, puede ser tan satisfactoria como dura. El cuidado de los mayores puede ocupar muchos años, las grandes dependencias suponen una dedicación de unas once horas diarias, y es preciso corregir los desequilibrios entre hombres y mujeres. La experiencia del cuidado tiene un gran potencial transformador que posibilita una redefinición de roles de género. Quienes se implican en la crianza y en lo doméstico aprenden a cuidar, a cuidarse y a ponerse en el lugar del otro para satisfacer sus necesidades, lo que propicia que tengan mejor disposición a cuidar de sus mayores.
El cuidado a los mayores es un reflejo de las prioridades de una sociedad y de sus desigualdades y necesitamos revalorizar el derecho a cuidar a los seres queridos anteponiendo las necesidades humanas a las del mercado, un cambio con profundas implicaciones éticas que requiere igualar las oportunidades en el mercado de trabajo que penalizan a las mujeres, políticas públicas adecuadas y medidas educativas y de sensibilización social. Aunque la cobertura pública del cuidado fuera universal, la familia seguiría siendo la principal cuidadora, pero hemos de lograr que cuidar y dejarse cuidar sea una decisión libre en un reparto equitativo. Hacen falta políticas públicas a medio y largo plazo; también más recursos y mejor coordinados, que promuevan la independencia de las personas dependientes y alivien la carga de quienes las cuidan. No obstante, la participación creciente de los varones en el cuidado cuestiona las atribuciones de género; invierten en él cantidades similares de tiempo y muestran que las diferencias en cuanto al tipo de tareas de cuidado o de responsabilidad sobre la persona atendida son menores de las que cabría suponer. Es decir, que cuidan o pueden cuidar cuando han de hacerlo. La población va a seguir envejeciendo, y para incrementar la implicación de los varones hemos de combatir las expectativas no escritas sobre quién debe cuidar, admitiendo que los hombres aprendemos a hacer todo lo que nos interesa.
Sevilla, marzo 2016
José Ángel Lozoya Gómez
Miembro del Foro y de la Red de hombres por la igualdad
Desde el Servicio de Mujer del Módulo Psicosocial de Deusto-San Ignacio se ha organizado la realización de dos vídeos en los que diversos hombres, de procedencias, oficios y personalidades diferentes, alzan sus voces contra la desigualdad y el machismo. Es un trabajo audiovisual compuesto por cortometrajes de 7 minutos. En ellos se reúnen 70 hombres de distinta edad, etnia, cultura, origen, oficio, lengua… Todos residentes en el País Vasco, y una buena parte de ellos conocidos por destacar en el ámbito de la cultura, la música, el cine o el deporte. Este proyecto financiado por Emakunde y Diputación de Bizkaia, y promovido por el Módulo Psicosocial de Deusto-San Ignacio, ha contado con un equipo técnico bajo la dirección de Iratxe Mediavilla.
Desde el programa de Mujeres Jóvenes del Servicio de Mujer, se organizan mensualmente encuentros para chicas de entre 18 a 30 años en los que debatir, compartir y reflexionar sobre temas y problemáticas que viven las mujeres de esta edad. Ligoteo ¿sano o no?, relaciones de pareja ¿qué quiero, qué busco, qué encuentro? El amor ¿es como nos lo contaron? La presión de los medios sobre la belleza femenina y las dietas, la sexualidad femenina, mitos y lo que aún se desconoce, pornografía para mujeres o talleres de tuppersex educativo son algunos de los temas que se han trabajado en un formato de grupo de encuentro entre iguales.
Los grupos, dirigidos a chicas de las mismas edades para favorecer experiencias y vivencias similares, son dinamizados por Ianire Estébanez, psicóloga colaboradora del Módulo, pero son animados y se llevan a cabo gracias al compromiso de un pequeño grupo de chicas que fomenta la participación, y del esfuerzo de todas las participantes por crear un espacio donde poder hablar abiertamente, sin miedos, desmontando mitos, generando apoyo entre chicas jóvenes.
La página web donde se inició la campaña www.yoligoyodecido.wordpress.com incluye reflexiones sobre experiencias contadas por chicas jóvenes hasta 2018, y desde entonces se actualiza en las noticias de esta página web a partir del resumen de los encuentros, a través de las redes sociales, con presencia en Facebook, e Instagram. Para participar en un encuentro sólo es necesario escribir a la dirección yoligoyodecido@gmail.com indicando, nombre, apellidos, edad y forma de contacto (mail o móvil), antes de que se agoten las plazas disponibles cada mes.
En el año 2015 creamos una guía pedagógica dirigida a profesionales del ámbito formal y no formal de la educación paratrabajar el tema de ligar y relacionarse sin violencia machista. Recoge conceptos teóricos básicos sobre relaciones heterosexuales en igualdad y ofrece tres dinámicas para trabajar con grupos tanto mixtos como no mixtos que se pueden adaptar según las necesidades.
En 2013 se editó una mini-guía que recogía algunos contenidos dirigidos a chicas jóvenes.
** Podéis descargaros la miniguía (bilingüe) para chicas jóvenes y la guía pedagógica entrando en el apartado “materiales editados”
Podéis ver los resúmenes, fotos y memorias de encuentros actualizados en NOTICIAS «Yo decido»
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Durante el año 2020 se realiza un encuentro al mes, comenzando en enero con una encuesta de los temas de mayor interés en trabajar, y se coordinan las inscripciones y fechas a través del mail yoligoyodecido@gmail.com. La inscripción se hace por orden de llegada de tu e-mail hasta agotar plazas.
Con motivo de la alerta por el COVID-19 algunos encuentros se han reorganizado en un formato online, y se ha añadido un envío mensual de un boletín de noticias por e-mail. Escríbenos al e-mail para apuntarte a la lista de interesadas.
Durante 2019 estos fueron los encuentros en cartel
Para esta primavera 2016 traemos la oportunidad de nuevo de apuntaros a un taller de autodefensa dinamizado por Isabel Bernal. Serán los días 8 y 9 de abril, y podéis apuntaros hasta el día 1 de abril, en la dirección de e-mail servimujer@telefonica.net o llamándonos por teléfono.
Tailerra:
8 orduko ikastaro trinkoa da, profesional espezializatu batek gidatua. Autodefentsa tailerrak hiru helburu ditu: eraso sexistak antzematen ikastea, haietatik defendatzeko teknikak eta estrategiak erakutsi eta entseatzea eta nork bere burua defendatzeko eskubidea legitimatzea. Gainera, taldean egitea proposatzen da, izan ere, arazoa hobeto ulertzea eta hari aurre egiteko ahalduntzea eta baliabideak sustatzen baititu. Tailerrak genero-ikuspuntu argia dauka, indarkeria matxista jendarte patriarkal honen desberdintasunean kokatzen duena, eta osorik heltzen zaio teknika eta ariketa psikokorporalak jorratuz.
El Taller:
Se trata de un curso intensivo de 8 horas conducido por una profesional especializada. El taller de autodefensa tiene una triple finalidad, aprender a detectar las agresiones sexistas, mostrar y ensayar técnicas y estrategias para defenderse de ellas, y, en tercer lugar, legitimar el derecho a defenderse. Además propone hacerlo en grupo, en cuanto éste facilita una mejor comprensión del problema y, además, potencia el empoderamiento y los recursos para afrontarlo. El taller parte de una clara perspectiva de género que contextualiza la violencia machista dentro de la desigualdad de esta sociedad patriarcal. Y presenta un abordaje integral que incluye técnicas y ejercicios psicocorporales,
Metodologia:
20 bat partaideko taldean, giro epelean eta dinamika erabat parte-hartzailea jarraituta, ariketa fisikoak zein taldekako eztabaida eta teknikak uztartuta, indarkeria matxistaren aurrean erantzun praktikoak ematera bideratuak.
Metodología:
En un grupo de alrededor de 20 integrantes, en un ambiente cálido y con una dinámica totalmente participativa, que incluye tanto ejercicios físicos como debates y técnicas grupales, orientadas a dar respuestas prácticas frente a la violencia machista
Edukiak:
• Zer esan nahi du emakumeen kontrako indarkeriak, nor da onuraduna, zergatik eta nola zuritzen da?Indarkeria horren ondorio indibidual eta kolektiboen balorazioa. • Geure burua defendatzeko eskubidea eta beharra. • Nola areagotu segurtasuna gorputzaren bidez?, identitate femeninoarekin loturiko ahultasun fisikoa zalantzan jartzea. • Emakume eta gizonen agresibitatearen adierazpena eta kudeaketa aztertu eta deseraiki. • Autodefentsarako teknika fisikoak.
Contenidos:
• ¿Qué significa la violencia contra las mujeres, a quién beneficia, por qué y cómo se justifica? Valorar las repercusiones individuales y colectivas de la misma.
• El derecho y la necesidad de defendernos
• ¿Cómo aumentar la seguridad a través del cuerpo?, poner en cuestión la vulnerabilidad física asociada a la identidad femenina.
• Analizar y deconstruir la expresión y la gestión de la agresividad de las mujeres y de los hombres
• Técnicas físicas de autodefensa