Manual contra las agresiones sexuales: controlaos vosotros

Manual contra las agresiones sexuales: controlaos vosotros

A finales del mes de septiembre se difundía una convocatoria desde el Movimiento Feminista para la denuncia pública de varias agresiones sexuales a mujeres. Tres agresiones sexuales en un solo fin de semana, que venían seguidas del secuestro y agresión en Atxuri. Es de agradecer la labor de convocatoria rápida que hace el Movimiento Feminista ante estos hechos bajo el lema de Ninguna Agresión sin Respuesta y que visibiliza la alianza entre mujeres contra la violencia sexual que además de atacar los cuerpos de las mujeres, ataca concretamente nuestra libertad de movimiento.

Hay, sin embargo, algo muy preocupante asociado a estas agresiones, y que suele pasarse por alto en cuanto a su potencial dañino para la libertad de las mujeres porque se disfraza de supuesta ayuda a nuestra integridad. Me estoy refiriendo a difundir las noticias desde el prisma de la inseguridad ciudadana, tema de amplificación excesiva en los medios de comunicación tradicionales, y tema de amplia rentabilidad electoral inmediata y por eso jugoso para su utilización partidista.

Esta idea de la inseguridad añadida por el hecho de ser mujeres y nuestra responsabilización tomando medidas de autocontrol cala y mucho en nosotras. Es conocida la controversia sobre las recomendaciones de la Ertzaina y otros cuerpos policiales para prevenir agresiones sexuales y que van dirigidas al autocontrol de las mujeres. También, recientemente ha circulado por redes un vídeo de mujeres jóvenes que han creado una aplicación para estar controladas en todo momento y no olvidarte nunca de que la responsabilidad de que te violen o no sigue siendo nuestra y que el miedo es la emoción a la que debemos obedecer.

En el video nos cuentan de nuevo el cuento de Caperucita, que su mamá sabe que va a casa de su abuelita y que trae la desgracia a la familia por desviarse del camino, y sin avisar. Menos mal llega el fornido leñador a resolver. A esa aplicación tienes que decirle en todo momento dónde andas, recordándote una y otra vez que eres vulnerable y que por tanto debes tener miedo. Esto es perverso para las mujeres, es decir, pervierte el objetivo de liberar a las mujeres de la violencia, utilizando el mensaje de la obediencia y sumisión a las normas que es también un mensaje violento en la medida que inocula la sumisión a la renuncia de la libertad.

Este fenómeno del llamamiento al autocontrol pone los pelos de punta. Quienes nos dedicamos al trabajo terapéutico con mujeres con malestares psicológicos derivados de su condición y posición de género, sabemos que nuestro trabajo pasa fundamentalmente por acompañar a las mujeres a desvelar las distintas formas de sometimiento al sistema heteropatriarcal que las encierra en deseos e intereses ajenos a ellas mismas; salir del rebaño y dejar de obedecer a los ladridos de los perros, aunque a cambio nos ofrezcan protegernos de manadas de lobos, porque el precio es la libertad.

Como decía, la violencia sexual se ha puesto en primera plana de los medios de comunicación por los últimos casos de violaciones en el espacio público. Cabe también a este respecto poner la mirada sobre lo que el espacio público debería ser: el espacio de todas las personas, el que se supone se diseña para la movilidad, la reunión y la vida común libre y respetuosa. Este es el derecho que se tiene que garantizar también a las mujeres en estos espacios. Contraponer a la cultura de la violación la política del miedo nos aleja absolutamente del camino de construir vidas libres y nos mete al rebaño de la sumisión y del espacio doméstico como supuesto lugar seguro.

Y, sin embargo, que quedarse en casa sea seguro para las mujeres es tan mentira como que una violación en la calle es lo peor que te puede pasar en la vida si eres mujer. ¿Es peor que te violen en la calle a que te violen en casa? ¿Es peor que te violen una vez a que te maltraten durante años en tu propia casa? En realidad, lo único que previene una violación sea en la calle por nuestros vecinos, o en nuestras camas por nuestros maridos, o en cualquier otro lugar por nuestros clientes, es que todos ellos tengan claro que eso no se hace, que los cuerpos de mujeres no son cosas disponibles para sus incontinencias de fluidos corporales y sus deseos de dominar y dañar. Para que una violación en la calle o en casa o en cualquier otro lugar no suceda hace falta que la sexualidad sea entendida en el ámbito del encuentro íntimo, de compartir placeres corporales desde el encuentro, y que todo lo que se da al margen del encuentro de personas que desean compartir esos placeres, es dominación, y por tanto violencia.

Seguramente, estas mujeres del vídeo no pueden volar por encima de la obediencia y el control de sus cuerpos implícito en su propio discurso porque no han tenido contacto con la autodefensa feminista. Con lo que sí han tenido contacto es con el tumba y dale del “sed buenas”, como que eso nos fuera a librar de algo. Más mentiras, fuego a discreción. Entonces nuestra respuesta tiene que ser “a las barricadas”.

autodefensa

Estamos en la barricada, defendemos nuestra libertad con métodos de autodefensa, nos armamos de poder y fuerza ejercida por nosotras mismas y de manera colaborativa. No nos fiamos de los mensajes de control, no os creemos, nunca sirvió. Animamos a todas las mujeres a ocupar el espacio público, a ser rebeldes y contraatacar a los intentos de culpabilización que nos quieren meter en el redil. Apuntamos en la dirección del control social con todos sus instrumentos institucionales y publicitarios para entender que no es a nosotras a quienes nos tenéis que controlar, controlaos vosotros, hacéroslo mirar.

En este último sentido, cabe una apelación a los hombres como colectivo a mojarse en este asunto. No podéis permitir más tibieza con los comentarios que nos objetualizan, con vuestros iguales que nos menosprecian y maltratan, con quienes nos quieren esposas, o madres-vírgenes, o putas pero no nos quieren por quienes somos más allá de nuestra utilidad. Sed valientes vosotros en defender la libertad de vuestras iguales, aunque eso os lleve la pérdida del privilegio de sentiros los fuertes protegiéndonos. No va de eso, no queremos pater familis, no los necesitamos, queremos compañeros codo a codo, muchos.

Pero, desde este lugar de acompañamiento psicológico a la rebeldía, de acompañamiento a vidas cooperativas y libres de violencia, se debe enviar sobre todo un mensaje a todas las mujeres, especialmente las jóvenes, un mensaje de rebeldía contra el control social y la domesticación. La calle, la noche, también son nuestras.

Y nosotras, mientras tanto, a ganar espacios de libertad a través de la Autodefensa Feminista. Este mes de Noviembre desde el Servicio de Mujer del Módulo Psicosocial de Deusto San Inazio pondremos en marcha un nuevo taller de autodefensa para estar en guardia contra las agresiones, esta vez contra las más frecuentes, las que se dan en el ámbito de las relaciones sexo-afectivas, ya sea en el contexto del matrimonio o convivencia, ya sea en los noviazgos. Porque la casa, la cama, también son nuestras.

¡La noche, la calle, la IRA también son nuestras! Itziar Cantera

RENUNCIAR A NUESTRA IRA NOS CONVIERTE EN VÍCTIMAS

¡La noche, la calle, la Ira también son nuestras!

A las mujeres se nos ha enseñado a elegir, entre el tú y el yo, siempre el tú, entre tu bienestar y el mío, siempre el tuyo. El coste es la autoinmolación, la renuncia al desarrollo personal, el quedarnos pequeñas y viviendo en un mundo encogido, el renunciar a nuestra ira que nos aboca a sentirnos víctimas, injustamente tratadas, impotentes, y resentidas. Acarreando una gran cantidad de irritación, perdiendo la fuerza que nos da el enfado y viviendo bajo la alargada sombra de la culpa. PORQUE A PESAR DE NO DARNOS EL DERECHO DE ENFADARNOS CON ORGULLO Y CON PERMISO, NOS SENTIMOS CULPABLES SOLO POR SENTIRLO REMOTAMENTE O CLARAMENTE.  Por todo esto y para, además, poder seguir aguantando, gran cantidad de mujeres viven reguladas por la medicación, antidepresivos y ansiolíticos. Como decía un slogan del 8 de marzo “más feminismo, menos Prozac”

Renunciar a nuestra IRA nos convierte en víctimas sometidas

Si somos víctimas, no podemos decidir, ni cambiar, solo esperar a la buena fortuna, a que el otro/la otra se ponga en mi lugar y quiera mi bienestar, a que se dé cuenta de que tiene que cambiar etc.

Si somos víctimas no estamos en posición de decidir, vamos a dejar que nos decidan.

Si somos víctimas somos NO RESPONSABLES, nos ahorramos el trabajo de pensar, de decidir y de poner en práctica. Nos evitamos la interlocución activa, trasparente y responsable con la otra/el otro, nos ahorramos la negociación. La víctima acumula miles de razones que justifican su sentimiento de agravio, pero” no por mucho acumular razones avanzamos más temprano” si no nos acompaña el coraje de “el aguantar se va a acabar” acumular razones “nos tapará la salida de la cueva”.

 La posición de víctima es una trampa mortal, “nunca máis.

Queremos PODER DECIDIR Y SER RESPONSABLES DE NUESTRA VIDA, y para ello necesitamos poder contar también con la fuerza de nuestra Ira. Porque la Ira, bien gestionada es energía poderosa y autoafirmante, es dirección, es resistencia y es empuje. El enfado nos ayuda a distinguir, a elegir, a decidir, a dibujar el cambio y a realizarlo. Así que a las mujeres del siglo XXI nos toca reconciliarnos con ella, rescatarla, legitimarla y aprender a gestionarla bien.

TODAS Y TODOS TEMEMOS DEJAR DE SER AMADOS, pero por eso ellos mandan y nosotras obedecemos, por eso ellos se enfadan y nosotras, tragamos enfados prohibidos.

PERO……

 “…yo no quiero que me arrullen con cuentos, que no quiero que me sellen la boca con cuentos, que no quiero que me entierren con cuentos y que vengo de muy lejos y me sé todos los cuentos …” cantaba Soledad Bravo el poema de León Felipe, necesitamos con urgencia generar una nueva narrativa más justa y veraz con las mujeres y hasta con los hombres. Una narrativa en la que no desplacemos, no proyectemos sobre el otro género, en la que no haya elegidos por Dios ni siervas de este, sino que ellos y nosotras apechuguemos con nuestra fragilidad y nuestra ambición de ser más, lo más posible.

LA renuncia, la dimisión, no pueden ser el eje articulador de la vida de las mujeres. La resistencia, la consistencia, la presencia, SÍ. Conjugar la primera persona del singular Yo, aprendizaje necesario para sustituir el abuso del Nos. ¿Las primeras interesadas? nosotras claro. ¿Los mayores resistentes al cambio? ellos porque pierden mucha y gratuita cobertura, la tarifa plana que tenían con nosotras. Pero, con ganancia y todo, nosotras lo abordamos con miedo ¿y si, por ponerme tiesa, me quedo más sola que la una? Parece que nosotras también sentimos que nos quedamos sin cobertura, si ellos se enfadan y nos dejan. Cuánto nos han repetido que sin ellos no somos nada y cuán real ha sido además cuando no podíamos ni sacar dinero del banco sin su firma.

Pero ahora, desde hace poco, tenemos razones y horizontes para poder reafirmarnos sin temor a la bancarrota, al ostracismo, al fracaso, a la soledad. ¿Por qué? Porque nuestras narrativas están cambiando, ya no son cuentitos que nos arrullan, además no queremos seguir haciéndonos las durmientes dormidas.  Porque contamos con el amor a la vida de las otras que nos acompañan bien en danza hermosa, compartiendo la libre y maravillosa sensación de que este mundo es también nuestro y lo vamos a mejorar, ¡gustatzen ez zaiguna aldatzera goaz!

Emakume zuzenak, ………, konplize ditut eta maite ditut denak! Porque reconociendo nuestra potencia vital, dejándonosla sentir,ira included,  encontramos sentido, deseo y dirección. No sólo el amor es fuente de luz y de energía, también lo es el disentir y el desacuerdo, somos cada cual un ser de luz que tiende al infinito, y ni puede ni debe dejar de tender a lo más allá que sea posible, porque ese es nuestro destino humano; desarrollar, desenredar, propulsar la vida dejando atrás lo que nos recorta y minimiza.

Las mujeres somos seres individuales, no seres nacidos para diluirse en un nosotros, ni para pertenecer a un tú, hombre.

Las mujeres buscamos a las otras y a los otros para ser más, no menos.

Si nos emparejamos lo hacemos también para ser más, para que la pareja sea más y para sentir, a ratos, que somos mucho más que 2, que también es muy grato.

Por todo ello, la empatía, la sensibilidad, la generosidad, el amor a la vida, virtudes que acompañan a nuestro “ser buena mujer”, son desarrollos a celebrar, a aplaudir, a valorar y a utilizar mejor, poniéndolas al servicio de nosotras mismas, de nuestro cuidado, de nuestro desarrollo personal. Pero ese modelo de buena mujer nos victimiza, hay que completarlo, integrando también la rabia y el enfado como inexcusables de estar viva, gestionándolos con inteligencia para ganar autoridad y fuerza. Entonces sí, es perfecto.

Aquí las mujeres del siglo XXI seguimos con el trabajo de construir y vivir dentro de un ideal de ser mujer que nos haga justicia y nos potencie hasta el infinito y más allá, NO MÁS RECORTES.

Es tarea, es trabajo, pero interesado y todo a mayor gozo de Ser Mujer Libre. Además, trabajo siempre nos ha sobrado, pero a trabajar para sí vamos a aprender, con el inestimable apoyo y ayuda de las otras como yo, que me van a jalear cuando necesite, reconocer cuando me haga falta, esperar a que llegue, para celebrar juntas la alegría de la meta alcanzada, ser reales, consistentes, presentes, potentes y verdaderas.

 ¡Somos mucho más que cuando empezamos!

 Yo no soy esa…

A quien le importa

A mi manera

Ya no soy una muñeca vestida de azul, ni me oprime la talla 36, etc.….

Y lo que nos queda por cantar, ¡Qué alegría que alboroto!!!

 

Itziar Cantera Sojo, 26 de julio de 2019

Videoresumen del taller de formación “Miradas feministas a la intervención psicosocial”

Una investigación en la que han participado más de 50 profesionales feministas (educadoras sociales, trabajadoras sociales y psicólogas) coordinada por la Facultad de Psicología y Educación de la Universidad de Deusto y con el apoyo de la Diputación de Bizkaia que tiene como objetivo analizar los aportes de los feminismos a la intervención psicosocial; y en el que el Módulo Psicosocial de Deusto-San Ignacio ha participado.

Zabaldu! Difunde! 

¡El 8 de marzo las trabajadoras del Módulo Psicosocial de Deusto San Ignazio vamos a la huelga!

¡El 8 de marzo las trabajadoras del Módulo Psicosocial de Deusto San Ignazio vamos a la huelga!

Estamos inundadas de razones para plantarnos.

Fueron mujeres feministas las que promovieron nuestra existencia en el barrio.

Llevamos atendiendo a mujeres desde hace 35 años.

Fueron y somos mujeres trabajadoras y feministas las que atendemos a otras mujeres.

Todas nosotras sometidas a las distintas formas de violencia que el sistema social heteropatriarcal nos impone.

Todas nosotras salimos el 8 de Marzo a la calle a decir que estamos juntas en la resistencia y en la lucha.

Todas nosotras nos encontraremos todos los días en el deseo legítimo de vivir vidas libres de violencias machistas, entendiendo que este objetivo sólo es alcanzable con la participación colectiva como mujeres.

Juntas, diferentes, iguales.

Este 8 de marzo de 2019, Día Internacional de las Mujeres. ZUTIK EMAKUMEAK!

Hacemos nuestro el comunicado de la EUSKAL HERRIKO GREBA FEMINISTA

 

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Si los hombres se paran el machismo se para…

Si los hombres se paran el machismo se para…

Artículo original (Miguel Lorente): https://miguelorenteautopsia.wordpress.com/2018/03/11/si-los-hombres-se-paran-el-machismo-se-para/hombres-se-paran

Si los hombres se paran el machismo se para, de eso no hay duda… pero los hombres no se van a parar.

La huelga feminista del 8M/18 no sólo ha parado al mundo, sino que además ha detenido la historia. Una historia donde los hombres han empujado al tiempo para que siga adelante bajo sus dictados y zarandeos, daban igual las consecuencias que producía su injusticia social y el daño que padecían las mujeres, lo importante era mañana, porque ese mañana ha sido exactamente igual a cada hoy desde el principio de la historia.

El futuro siempre ha actuado como una de las principales trampas del machismo,“dejar que el tiempo pase sin que nada más pase”. Dejar los días vacíos de acciones para que sólo contaran sus horas y sus minutos, y que el porvenir sólo fuera un momento posterior del mismo escenario y bajo los mismos argumentos. Un “futuro de cumpleaños” que no ha cumplido con el compromiso social de la Igualdad.

El futuro no es ese paso vacío del tiempo, sino una nueva realidad surgida de la transformación del presente, y cuando la historia es machismo y desigualdad, el futuro sólo puede ser la Igualdad. Por eso las posiciones conservadoras temen tanto a la Igualdad, no lo han hecho a la Libertad, ni a la Justicia, ni a la Dignidad, aunque siempre intentan controlarlas y limitarlas, pero la Igualdad supone una desestructuración de su modelo jerárquico de poder y privilegios. Por eso los hombres no se paran.

Y por esa misma razón la Huelga Feminista del 8M/18, además de mostrar las múltiples consecuencias de la desigualdad en cualquiera de los ámbitos de la sociedad, lo que ha puesto de manifiesto es que nada de eso es casualidad ni un error, tampoco una deriva del tiempo, sino una construcción de los hombres para obtener beneficios a través de la imposición de lo que ellos han considerado adecuado para organizar la convivencia y  las relaciones en los distintos contextos de la sociedad. De ese modo, las referencias masculinas son tomadas como universales, es decir, válidas para toda la sociedad, sin contar con lo que las mujeres han considerado importante y necesario para la convivir en ese espacio común de la sociedad.

La situación tiene un doble significado. Lo primero, que se trata de una construcción interesada, no un accidente ni un producto del azar, aquí nadie echó una moneda al aire y salió desigualdad, como podría haber salido igualdad. Y lo segundo, que hablamos de una construcción de poder, es decir, que la adopción de las referencias masculinas como universales no fue para darle a la realidad un decorado más viril, sino para otorgar a los hombres una serie de privilegios sobre la ausencia o limitación de derechos en las mujeres.

El machismo es perfectamente consciente de su injusticia y de las consecuencias dramáticas que ocasiona, por ello dispone de toda una serie de estrategias para justificarlas de manera que puedan ser integradas como parte de determinados contextos o circunstancias, y evitar que sean identificadas como un problema estructural. Por ello juega con los mitos, los estereotipos, los prejuicios, la costumbre… para que todo sea compatible dentro de “su normalidad”. Y así lo ha hecho a lo largo de la historia, ha cedido espacio y cambiado en las formas para no renunciar nunca al poder de su construcción cultural, y ahora no va a ser diferente.

El 8M/18 ha permitido que una gran parte de la sociedad tome conciencia de lo que hay detrás de las múltiples manifestaciones de la desigualdad, de eso no hay duda, pero también ha posibilitado que el machismo tome conciencia a su vez de toda esa movilización crítica y de lo que significa. Y este “darse cuenta” de la realidad implica que van a pasar a la acción para tratar de mantener su espacio de poder en las nuevas circunstancias. Una vez más, como han hecho siempre, cederán en algo con tal de conservar la estructura de poder que les genera los privilegios y beneficios.

El machismo no es un problema de falta de conciencia, sino de falta de voluntad para erradicarlo. Ya hemos dicho que desde su posición son plenamente conscientes del daño que ocasiona su injusticia social. La desigualdad no se debe a que se desconozcan sus causas y muchos de sus resultados, sino a todo lo contrario, a la falta de voluntad para adoptar medidas que corrijan la injusticia social que supone el machismo a pesar de todo el daño y dolor que ocasiona. ¿Es que no se sabe que en España asesinan de media a 60 mujeres por violencia de género cada año?, ¿es que no se conoce que las mujeres tienen mayor dificultad de conseguir un trabajo, que cuando lo logran es más precario, y cuando no es tan precario cobran menos que los hombres?…

Y esta situación no va a cambiar de repente porque la crítica se haya organizado para adquirir una dimensión global, y haya ocupado el espacio público por medio de las manifestaciones del 8M/18.

Si los hombres se paran el machismo se para… pero los hombres no se van a parar; al menos de manera voluntaria e inmediata.

El machismo ya está organizando su reacción, como lo ha hecho en otros momentos. De momento, además de un silencio sospechoso, ya surgen las primeras voces dentro de una estrategia montada sobre tres grandes líneas:

  • La primera es unirse al éxito de las manifestaciones y apuntarse el tanto con argumentos que afirman que quieres de verdad han hecho cosas por las mujeres han sido las políticas conservadoras.
  • La segunda busca la típica confusión que utiliza el posmachismo a través de la desnaturalización del significado de lo ocurrido, idea que necesita quitarle sentido a la palabra “feminismo” para apartarla de toda la reacción social. Y para ello siguen dos tácticas, una apropiarse del nombre para decir que son feministas y que feminismo es lo que ellos hacen, reforzando de ese modo la primera línea argumental; y la otra, proponer nuevas medidas para demostrar su compromiso con la Igualdad, que es justo lo que ha hecho el PP al anunciar el día 10M un “plan en favor de la mujer”.
  • La tercera se dirige a destacar la “manipulación” de lo ocurrido y la falsedad de los hechos. Es el argumento clásico basado en la idea de la maldad de las mujeres y en el mito de la “Eva perversa”, que lleva, por ejemplo, a hablar de “denuncias falsas” cuando nos referimos a la violencia de género o la inexistencia de la brecha salarial. Para ello argumentan que se trataba de una manifestación “transversal” donde no había ideología ni críticas a nada ni a nadie, sólo demanda de acciones para abordar “temas que afectan a las mujeres”. Bajo esta línea “el feminismo y las feministas” son presentadas como las manipuladoras por excelencia,capaces de instrumentalizar una respuesta como la vivida desde su “elitismo y su ataque a las propias mujeres”. El argumento se cierra con referencias al “ataque del feminismo” contra los hombres, la familia, la Iglesia, las economía, el orden de Occidente… o cualquier cosa que se les ocurra.

Es la reacción del machismo para defender su poder. De momento estamos en sus fase inicial, pero continuará y debemos prestar toda la atención que requiere la situación para que la conciencia surgida del 8M/18 no se hunda frente a las costas de la Igualdad con los torpedos que ya lanza el machismo.

Nada nuevo, como sabemos, pero otra vez diferente sobre las circunstancias para adaptarse al nuevo tiempo de siempre, sin transformar la desigualdad en Igualdad.

Miguel Lorente. Blog autopsia 

También este año en fiestas de Deusto

El Servicio de Mujer del Módulo Psicosocial de Deusto-San Ignacio se echa a la calle de nuevo en fiestas de Deusto para repartir preservativos entre las y los jóvenes que se quieran acercar a nuestra jaima en la zona de txosnas.

Se trata de prevenir embarazos no deseados, de evitar contraer enfermedades e infecciones de transmisión sexual, de potenciar un sexo sano y libre.

Para que todas y todos gocemos de nuestros cuerpos con responsabilidad y respeto.

¡Nos vemos de fiesta!

 

deustu

¿Estamos locas, o qué?

Pues digo locas,

 

porque sabemos mucho sobre nosotras mismas, y lo ignoramos

porque sabemos de nuestras capacidades y nuestros límites, y lo ignoramos

porque sabemos que el amor es gratuito, que no se compra ni se gana, y lo ignoramos

porque nos reconocemos exhaustas por la inmensa tarea, y lo ignoramos

porque sabemos que ser realistas nos protege, y lo ignoramos

porque nos sabemos fatalmente atraídas por ideales gigantes, inalcanzables, y lo ignoramos

porque sabemos que con nuestro amor no podemos proteger de todo a nuestros seres queridos, y lo ignoramos.

 

Lo ignoramos, NOS ignoramos. El saber es pilar, nos da lugar poderoso y centrado, debería ser central y sin embargo la culpa infinita lo pisotea, y nuestro corazón loco lo deja fuera, lo ningunea.

 

Vivir de espaldas a nuestro saber, nos lleva a una vida loca, de baja calidad, errática y acelerada; atropellada y sin tiempo para recoger y saborear los frutos que con tanto empeño hemos sembrado y cuidado. Y lo sabemos.

Vivir de espaldas a nuestro saber, nos acerca al agotamiento, a la pérdida de inmunidad, a la mala vida.

Vivir de espaldas a nuestro saber, nos trae irritación, crispación, stress, desequilibrio, infelicidad. Y lo sabemos

Vivir de espaldas a nuestro saber, nos acerca al descontrol, y nos volvemos locas, nos sentimos locas, nos llaman locas cuando saltan los mecanismos de regulación, cuando nuestro sistema sobresaturado de exigencias y tareas y falto de apoyos, recompensas y homenajes propios, se sale de quicio. Y esta sensación acaba de rendirnos, de derrotarnos. Y lo sabemos pero nos hacemos la locas.

 

El saber sobre nosotras, si lo ignoramos, nos deja a oscuras, no instruye nuestras decisiones, no guía nuestro camino, no nos protege, no nos empodera, no alimenta nuestra inteligencia. Ignorarlo e ignorarnos, nos aleja del buen hacer y del buen gestionar nuestra realidad, nos acerca a la impotencia, a los bajos resultados, con sus sensaciones inevitables de autoflagelo, de cansancio sin ganancia, de esfuerzos sin recompensa. Nos aleja de la alegría, del bienestar, de la satisfacción.

 

Aún nos falta saber más sobre nuestra culpa,

para dejarla fuera, para desmontarla pieza a pieza. Para no confundirla con generosidad ni con amor infinito. Es culpa y nos impide elegir y saber.

Será mejor dejar de hacerse la loca, de actuar desde la culpa, y tomarse en cuenta, tomarse en serio, redimirse de una vez y tenerse presente y contar con todo lo que hemos podido aprender del buen vivir libre de culpas.

Mujer sabia, vuélvete loca de alegría, rebózate en sabiduría, y denuncia lo que te enajena, pero prométete que distinguirás culpas propias y ajenas, que ejercitarás la reivindicación necesaria y que nunca, nunca más te ignorarás ni vivirás de espalda a tu saber.

 

8 de febrero 2018-02-08 Itziar Cantera

 

Trabajando la igualdad y la salud sexual y reproductiva en la zona

En los meses de Octubre y Noviembre de 2017 el Servicio de atención a la mujer del Módulo, en colaboración con Emakunde, ha realizado una campaña educativa-preventiva a favor de la igualdad en los I.E.S de la zona (Botika zahar, Ibarrekolanda, Elorrieta y el de San Ignacio).

  • Se introdujo el autobús de Emakunde en algunos de los centros y la propuesta que se presentó a todos los centros fue trabajar el tema de la igualdad sólo con los chicos, con la clara intención de evidenciar la necesidad de su implicación a favor de la igualdad.
  • Por otro lado, con las chicas se trabajaron contenidos sobre salud sexual y salud reproductiva, en aras a potenciar una sexual libre, placentera y segura.

Custodia compartida

La Custodia compartida ha estado en el Congreso.

Los motivos para pedir la custodia compartida sí importan, ya que dependiendo de qué te haga pedirla, eso hablará de tu implicación en la crianza.

Un segundo problema es que vivimos en un país machista y el cuidado de las y los menores sigue recayendo en las mujeres.

art.diario.es.cust.comp

 

Recomendamos la lectura de este artículo para profundizar en esto. Leer artículo: http://www.eldiario.es/zonacritica/custodia_compartida-barbijaputa_6_657294296.html